Debido al que el brazo que dispara está suelto,
esta posición deja al brazo y codo del tirador sin apoyo y
no es una posición tan estable como tendido o sentado. Pero
con la práctica, el tirador puede mantener el control y disparar
certeramente.
Colóquese de tal manera que quede aproximadamente en un ángulo
de 45° al blanco.
Baje su cuerpo hasta que la rodilla derecha toque
el suelo y coloque su pie izquierdo hacia el frente para estabilizarlo.
Siéntese confortablemente sobre el talón
o el lado del pie derecho.
Coloque el codo izquierdo cerca
pero no sobre, el hueso de la rodilla izquierda, lo más
lejos y abajo que usted pueda del rifle.
Si usted es tirador zurdo, hínquese en la
rodilla izquierda con el pie derecho hacia delante y el codo derecho
sobre la rodilla doblada.